Reptilianos

Reptilianos

 

Existe una leyenda urbana, la cual cuenta que la ciudad de Los Ángeles se encuentra localizada sobre una civilización avanzada y antigua de reptilianos. La investigación de la leyenda de los reptilianos y su influencia en la literatura y cultura popular de Los Ángeles da muy poca investigación académica, aunque varios periódicos han publicado artículos sobre esta extraña e interesante historia. Hoy en día, la leyenda de los reptilianos, ha hecho estallar teorías de conspiración que se extiende más allá de las fronteras de Los Ángeles y hacia el resto del mundo. El estudio de algunos cientos de páginas de internet sobre teorías de conspiración, que fueron creadas para perpetuar la leyenda de los reptilianos, ha inspirado nuestra actuación. Cada teórico demuestra un entendimiento diferente del papel que toman los reptilianos en nuestra sociedad, oscilando desde seres subterráneos hasta la clase dominante. En las últimas dos décadas, la mayoría del trabajo sobre los reptilianos que se ha publicado electrónicamente ha sido basado en las ideas presentadas primero por David Icke en su libro The Biggest Secret en el año 1999. Icke afirmó que los reptilianos son en realidad marcianos que aterrizaron aquí en la Tierra hace muchos siglos y sistemáticamente han absorbido cada civilización humana desde el principio de la historia registrada. Todos los reyes, presidentes y miembros del gobierno tienen al menos una parte de humano lagarto, según esta teoría. Los teóricos de esta conspiración también han empezado a incluir a celebridades en esta clase por su poder social e influencia. Esta teoría personifica la división percibida entre la clase gobernante y la clase proletaria, una división que aún se siente en democracias como la nuestra. Esta teoría agrega una nueva capa a la teoría marxista, porque ahora tenemos la clase proletaria y la clase reptil, sin la potencia de ascendencia socioeconómica porque literalmente vemos dos especies biológicas muy diferentes. A lo largo de esta reciente elección, ha sido fascinante seguir estos teóricos porque especulan si efectivamente Donald Trump tiene o no tiene sangre de reptil. Aunque muchos descartan este fenómeno como otra conspiración de internet, la gran cantidad de sitios dedicados a esta historia, junto a los ejemplos culturales y ramificaciones de esta división socioeconómica materializada, justifica tener una conversación académica.